CRISTIANISMO “LIGHT”

Por Marco A. Velasco

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La forma en que Jesús llamó y formó a sus discípulos es el mejor modelo para seguir a Jesús hoy. Sin embargo nosotros creemos que tenemos mejores ideas que él.

El Cristianismo “light” es una forma de decir que la forma en que seguimos a Jesús no es la correcta. Queremos decir que el cristianismo “light” es gracia barata.

El gran filósofo cristiano Sören Kierkegaard dijo que la peor de las herejías era jugar a “ser cristiano”.

El cristianismo “light” es acomodarnos a la cultura en lugar de reaccionar contra ella y transformarla. Como dice el Apóstol Pablo: “no os conforméis a este siglo…” (Romanos 12:2a).

El evangelio de Mateo es por excelencia el evangelio del discipulado. Si quieres saber de qué se trata la gracia cara que Jesús llamó a tomar lee el Sermón del Monte (cap. 5-7).

La forma de seguir a Jesús no es “light” porque nos dé más mandamientos para cumplir.  Los judíos de la época de Jesús tenían más de 600 mandamientos que cumplir. Ser un discípulo de Jesús significa vivir la gracia cara que Jesús nos ofrece no cumplir más mandamientos que sólo nos harán fariseos.

La primera bienaventuranza: “Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos” (Mateo 5:3). Nos dice donde comenzar un camino diferente del cristianismo “light”. Pero la bienaventuranza con que comienza Jesús nos llama a reconocer que el primer paso para abandonar el cristianismo light es el arrepentimiento. Significa aceptar tu bancarrota espiritual ante la radical gracia de Dios.

La segunda clave contra el cristianismo “light” está en el llamamiento de Jesús en Lucas 9:57-62. Te presento tres asuntos al respecto. Primero, la fe cómoda del que desea seguir a Jesús. Creamos una imagen de Jesús “agradable”. La respuesta de Jesús aclara: “Las zorras tienen guaridas, y las aves de los cielos nidos; más el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza” (9:58). El cristianismo  y la fe “light” confunden el reino de Dios con un club.

Segundo, una fe emocional. El cristianismo “light” se basa en sentimientos. Por ejemplo, decir: “Me bendijo tu canto” o “Me bendijo tu sermón” significa para muchos cristianos hoy: “Me gustó lo que cantaste y me sentí bien”. El llamado de Jesús es incómodo. Dijo Jesús a otro: “sígueme. Él dijo: Señor, déjame que primero vaya y entierre a mi padre” (v 59). Jesús replica la objeción y contesta: “Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú, ve, y anuncia le reino de Dios” (v 60).

Tercero, una fe desconfiada. El cristianismo “light” se expresa con una fe que rehúsa confiar en la fidelidad de Dios. Quiere asegurarse la buena opinión de los que le rodean. “Dijo otro: te seguiré, Señor; pero déjame que me despida primero de los que están en mi casa” (v 61).

Postergar las decisiones que debemos tomar es una forma sutil en la que se expresa la fe desconfiada. El cristianismo “light” deja para mañana la decisión que debemos tomar hoy para el Señor.

En resumen. El cristianismo light no tiene cabida en el reino de Dios.  Lo que el Señor te pide a ti y a mí es obediencia sencilla pero radical.

El cristianismo “light” se abandona con un sincero arrepentimiento que da vuelta a nuestros corazones para volverlos al Señor.

No seas un cristiano “light”. ¡Sé cristiano!

Autor entrada: stevejni135